5 Consejos Bíblicos para cristianos sin trabajo

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Estar sin empleo es algo que contrista al hombre de Dios, ya sea que no esté casado o sobre todo si es un cabeza y proveedor de familia. Muchas familias son afectadas en sus relaciones cuando el patriarca familiar no puede abastecer para los suyos.

En muchos casos son las mujeres las que se ven en la necesidad que salir a trabajar para agregar una entrada de dinero al hogar. Desde Génesis 3:19 queda claro que la responsabilidad principal de mantener el hogar es del hombre.

La mujer por supuesto, según Proverbios 31, puede contribuir, pero esta ayuda debe ser conciderada por el hombre como un añadido o complemento, y no como si esta fuera la responsable de sustentar el hogar. Sabemos que hay que orar y clamar a Dios en el “danos el pan de cada día“, y descansar en su soberanía; pero también es necesario tomar en cuenta el factor que pesa sobre nuestra responsabilidad humana. . ¿Qué establece la Biblia acerca de esta situación de la ausencia laboral en el hombre? Veamos algunos consejos.

1-NO SIEMPRE PUEDO CONSEGUIR TRABAJO DE LO QUE ME GUSTA

Vivimos en una sociedad variante, y los que se adecuan al cambio son los que más probabilidades tienen de subsistire en el mundo laboral. Hay personas que en el pasado han practicado actividades laborales específicas, pero que hoy se encuentran ante la posición de no conseguir esa clase de trabajo (al cual estaban acostumbrados). Es entonces, como desarrollar otra clase de trabajo distinto, los aterra, y a veces avergüenza.  Pero la Biblia nos recuerda:

En toda labor hay fruto; mas las vanas palabras de los labios empobrecen. (Proverbios 14:23).

Hay que tratar de no encerrarse en bloqueos mentales, donde el ambiente laboral sea reducido a nuestras preferencias personales. Pidámosle a Dios que nos dote de un punto de vista amplio y una claridad mental que nos facilite emprender cosas nuevas, sabiendo que “toda labor”, puesta en sus manos, rendirá fruto. Si solo nos enfrascamos en lo que deberíamos hacer (pero no hacemos nada), la Biblia llama a esas “vanas palabras”, sólo conseguiremos empobrecer.

2-SER DILIGENTE, UNA CUALIDAD INDISPENSABLE

¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará; no estará delante de los de baja condición. (Proverbios 22:29).

La forma de pensar del hombre posmoderno como cabecilla de su hogar se ve confrontada. Vemos hoy, por lo general, que las mujeres son más lanzadas que los hombres en muchos aspectos de la vida.

El cristiano no esta exento a esto, y es algo que necesita cambiar. Ser diligente es una actitud imprensindible para conseguir trabajo (y para continuar en el). El hombre debe levantarse temprano cada día para presentar a Dios su falta de trabajo, debe preparar una agenda diaria de búsqueda (presentarse en empresas, enviar curriculum, comprar el diario o revistas con ofertas laborales, buscar y postular por Internet etc.)

No ames el sueño, para que no te empobrezcas; abre tus ojos, y te saciarás de pan. (Proverbios 20:13) Es como un “itinirario de guerra” diario que no se debe resagar o posponer por nada del mundo, no puede ser temporal, ni cuando se este de animos, sino que la diligencia (solícito) es algo requerido por la Palabra de Dios al hombre. Sé que es difícil no deprimirse en situaciones como estas y es natural que el hombre se bloquee, pero debemos comportarnos varonilmente:

Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos. (1Corintios 16:3)

3-EVITA LA FLOJERA, BUSCA LA FORTALEZA EN DIOS

Si fueres flojo en el día de trabajo, tu fuerza será reducida (Proverbios 24:10)
Uno de los males que ha tomado espacio junto con el pecado en el hombre es “la flojera”. El evangelio no solo es aplicable para la vida futura (y eterna, con Cristo), sino que además coloca nuestra mentes en una correcta perspectiva en esta tierra, y aunque no lo creas, también en lo laboral. Ser flojo o holgazán es una deficiencia, incluso espiritual, que debe ser resuelta.

Hay que orar por la fortaleza a Dios para que a través de su Espíritu Santo también restaure esta área de nuestra vida como creyentes.  En muchas personas, el pecado del ayer ha mermado su capacidad laboral (malos hogares, vicios, falta de oportundiades). Mucha gente del mundo no consigue trabajo porque honestamente no saben lo que es trabajar en algun oficioo, o nunca aprendieron un arte,  ni concedieron la debida importancia al estudio.

En el caso de un cristiano (si este fuera el caso) esto tiene que cambiar. Tenemos una mente renovada en Cristo, no solo para lo espiritual, sino que también lo laboral viene de la mano de Dios :

No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma se alegre en su trabajo. También he visto que esto es de la mano de Dios. (Eclesiastés 2:24)

4-MEDIR NUESTRO DESEMPEÑO, APROVECHAR OPORTUNIDADES

La mano negligente empobrece; mas la mano de los diligentes enriquece. El que recoge en el verano es hombre entendido. el que duerme en el tiempo de la siega es hijo que avergüenza. (Proverbios 10.4)
Si no tenemos un empleo fijo (a sueldo) debemos ser mucho más esforzados, si es que deseamos un emprendimiento propio.

Es fácil hechar calculos sobre cuánto gana una persona que tiene un sueldo fijo. Pero aquel que levanta algo por su cuenta tiene que, por lo menos, hacer un recuento semanal de “cuánto ha sacado en limpio”.  Tambien tiene que hacer un balance mensual para ver si es suficiente lo que gana para sustentar a su familia. No hacer esto es negligencia pura.

La diligencia que nos habla Proverbios incluye tomar papel y lápiz y ver si nuestra actividad es rentable, o tenemos que cambiar de actividad. Otro tema es aprovechar oportunidades (no dejarlas pasar), esto es “recoger en el tiempo de verano”.

Debemos pelear para estar atentos a las oportunidades laborales. Muchas veces Dios presenta oportunidades que por nuestra obstinación no concideramos y en ocasiones ni siquiera vemos. No podemos quedarnos resagados en el temporal de la siega.

5-AFÉRRATE A LAS PROMESAS DE LA PALABRA DE DIOS

Jehová no dejará padecer hambre al justo… (Proverbios 10:3)

Puede ser que a pesar de hacer todo lo que tienes que hacer, y hacerlo todo coonforme a la Palabra de Dios aún no consigues empleo. Sabemos que todo, en resumidad cuentas, está en las manos de nuestro Padre celestial.

El Señor Jesús nos enseñó a orar: ” El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.” (Mateo 6:13, Lucas 11:3). No dijo que oremos por riquezas ni lujos, sino por lo que necesitamos. A través del sacrificio de Cristo, Dios nos ve como “justos”, ¡Somos sus hijos también, adoptados por gracia! Dios cumple su promesas, hagámoslas nuestras, cobra ánimo y confía en el Señor:

Salmo 37:25 Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan.

Proverbios 15:6 En la casa del justo hay gran provisión;

Pro 10:6 Hay bendiciones sobre la cabeza del justo;