5 Salmos para orar cuando te sientas triste y lastimado

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Ha pasado una semana intensa. Te has sentido triste y te duele el corazón.

Recuerdos… Qué pasa si. Todos los pensamientos llegan a una, estas pensando en rendirte, y aparecen semanas como esta, en las que una fecha en el calendario lo hace más difícil.

Asi que has llorado más de lo  normal, más de lo que tus ojos pueden tolerar. Es momento de pedirle a Dios que te inunde de su paz y que sane tus heridas.

Lo entiendo, también mi corazón está dolido.

La fecha o la temporada te recuerda a…

  • El día que tu familia se derrumbó.
  • La vez que tu amigo te traicionó.
  • Cuando murió tu ser querido.
  • Aquel momento en que cometiste tu mayor error.
  • Ese día que deseas volver a vivir
  • El sueño que todavía no cumpliste

Y están resurgiendo recuerdos y emociones. Los versos y oraciones de este artículo, serán la cura perfecta para tu dolor.

5 salmos para orar cuando estás triste y lastimado

SALMO 27: 7–8

Escúchame mientras oro, oh  Señor. ¡Sé misericordioso y contéstame! Mi corazón te ha escuchado decir: “Ven y habla conmigo”. Y mi corazón responde:” Señor, ya voy”. (NTV)

Padre, te agradezco. Cuando mi corazón está nublado, susurras “ven y habla”. Me invitas a entrar en tu trono para hablarte de lo que sea que me esté molestando. Qué bendición venir y adorar en tu presencia y escuchar que me amas y me perdonas. Y en mi dolor me recuerdas la paz que produce el perdonar a los demás. Tu gracia y misericordia me absorben. Señor, vengo… gracias por escuchar mi oración. Amén.

SALMO 62: 5–6,8

Que todo lo que soy, espere tranquilamente ante Dios, porque mi esperanza está en él. Solo él es mi roca y mi salvación, mi fortaleza donde no seré sacudido. Oh pueblo mío, confía en Él en todo momento. Derrama tu corazón a Él, porque Dios es nuestro refugio.

Padre, este mundo puede ser espeluznante y doloroso. Pasan cosas horribles y, a veces, solo quiero quedarme en la cama y esconderme. Pero aunque esté triste, tú eres mi roca y mi salvación.

Eres fuerte y mi estandarte y por lo que eres, no seré derrotado. Generación tras generación, Te has mostrado fiel. Entonces, derramaré mi corazón hacia ti recordando las muchas veces que has salvado mi alma en el pasado. Gracias Padre. Eres mi lugar seguro y me llenas de esperanza. Amén.

SALMO 147: 3–6

Él sana a los quebrantados de corazón y venda sus heridas. Cuenta las estrellas y nombra cada una. Nuestro Señor es grande y muy poderoso. No hay límite a lo que Él sabe.

Padre, amo tus palabras. Tú eres el creador. Reinas sobre el universo y, pero aun así, te preocupas por mí. Es realmente demasiado maravilloso para comprender… conoces la “cantidad de pelos en mi cabeza” (Mateo 10:30) y los pensamientos más interiorizados en mi corazón… los lugares rotos y dañados que trato de ocultar al mundo. Gracias por tu amor y cuidado, por sanar los pedazos rotos de mi corazón. Eres grande y eres tierno. Te agradezco y te alabo. Amén.

SALMO 56: 8,10

Has grabado mis problemas. Has guardado una lista de mis lágrimas. ¿No están en tus registros? Alabo a Dios por su palabra para mí; Alabo al  Señor  por su palabra.

Oh, padre, cómo me consuelan estas palabras. Cuando la vida me agobia y las lágrimas fluyen, me abrazas. No estaré mas triste, ningún dolor o problema es demasiado difícil para ti. Gracias por susurrar Tus palabras de promesa a mi corazón. Siempre has sido fiel así, me aferro a tus palabras.

  • Estoy contigo siempre. Mateo 28:20
  • Soy perdonado y libre en Jesús. Juan 8:36
  • Tengo tu Espíritu para darme paz, alegría, esperanza, paciencia. Gálatas 5: 22–23
  • Tú cumples fielmente cada necesidad. Filipenses 4:19

Gracias por Tu Palabra – confiable y verdadera.  Amén.

SALMO 73:26

Mi carne y mi corazón pueden fallar, pero Dios es la 
fortaleza de mi corazón y mi protección para siempre.

Y padre, de todas tus promesas, esta es mi preferida. Me recuerda que mientras estés conmigo, tengo todo lo necesario. Tú eres mi esperanza y fortaleza. Eres mi todo. Soy tuyo por causa de Jesús, en cuyo nombre vengo y hablo contigo. Amén.

¿A qué verso acudes cuando te duele el corazón y estás triste?