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Abraham: El hombre que descubrió que Dios se interesaba por él

Abraham El hombre que descubrió que Dios se interesaba por él

En la Biblia que es la palabra de Dios encontramos a toda la civilización humana creía en muchos dioses, pero hubo un hombre llamado Abraham que entendió que existe un solo Dios. Pero esto es una parte de la historia. La revolución de Abraham Abinu no consistió sólo en la negación del politeísmo.

Uno de los mayores descubrimientos de Abraham fue que HaShem se interesaba por él. Tambien Abraham descubrió que HaShem lo quiere. Esta idea fue tanto o quizás más revolucionaria que la idea de la unidad o invisibilidad de Dios.

Cuando analizamos la época del entonces vemos a los dioses mitológicos (‘aboda Zará) no les importaba en absoluto de la humanidad. Lo que es una realidad los dioses paganos, que poseían cuerpos de formas humanas, nacen, mueren, tienen deseos y pasiones y luchan contra otros dioses. Esos dioses no les regalaban nada a los hombres.

Dentro de los ideales de esos dioses reinaba la conspiración y la guerra, guiada por una insaciable sed de poder. Según se entendía ellos estaban ocupados en sus batallas contra otros dioses y en la satisfacción de sus pasiones. Si uno de esos dioses mitológicos, por ejemplo, desataba una tormenta, no era porque tenía compasión por la humanidad y les enviaba la lluvia que tanto necesitaban.

Dentro de los pensamientos de las personas de esa época existía que los dioses estaban combatiendo a sus enemigos y los atacaba con rayos, o los ensordecía con sus truenos. Eso hacía que accidentalmente lloviera sobre la tierra. Y que también tenían el poder para hacer llover voluntariamente, pensaban los paganos.

Algo un poco curioso era que la producción de la lluvia no era gratis. Los dioses tenían que recibir algo a cambio. El argumento que usaban los sacerdotes paganos decían, por ejemplo, que si alimentaban a los dioses, o si sacrificaban 10 guerreros, los dioses absorberían el espíritu y el poder de estos guerreros, y así lucharían mejor contra otros dioses. Entonces a cambio de este sacrifico, quizás harían llover. Esta era, en muy pocas palabras, la dinámica ente hombres y dioses en el mundo de ‘abodá zará.

Retomando la historia de Ahora bien, cuando HaShem le dice a Abraham que salga de su tierra y vaya para Canaan (Israel) le promete (Gen. 12): “Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Y bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré. Y serán bendecidas por ti todas las familias de la tierra.” Es aquí lo que para mucho empieza una revolución. HaShem bendice entonces dentro de las preguntas que se pudiera estar haciendo Abraham están: ¿y no pide nada a cambio? ¿Y por qué HaShem me bendice? ¿Por qué Hashem me ayuda(‘ozer)? ¿Qué Querrá que yo haga por Él?

Pasados algunas cosas entonces Abraham tiene un enorme problema. Su esposa es secuestrada por el hombre más poderoso de Egipto. Al final HaShem rescata (moshi’a) a Sará. Y ya de regreso a Eretz Israel, cuando el episodio del secuestro de Sará llega a un final feliz, Abraham se da cuenta que fue HaShem quien lo protegió, incluso sin que Abraham se lo hubiera pedido. HaShem cuidó de él y de su esposa Sará, incluso sin que Abraham lo supiera (maguén, que es cuando HaShem nos cuida sin que nos demos cuenta).

Las inquietudes de este hombre de Dio siguen y se puede estar cuestionando el mismo diciendo ¿Por qué HaShem se interesa por mí?

Intentemos una explicación sobre todo esto. Los pueblos paganos no tenían ningún dios a quien llamaban “Creador”, ya que no creían en la Creación. Suponían que el universo, el mundo de esos dioses, había existido eternamente. La creación del mundo, de la humanidad en todos los mitos paganos, había sucedido accidentalmente.

Como resultado incidental de las guerras entre dioses.

Sin embargo Abraham descubre que HaShem controla el mundo porque es el Creador (qone shamayim vaarets). Y que Él creo y nos dio la vida. Y sigue con sus descubrimiento y se da cuenta que HaShem es Boré Olam, el Creador, y que tal Él es como nuestro “padre”. ¡Ahora todo cierra y tiene sentido! Abraham acaba de descubrir por qué HaShem lo bendice, lo ayuda, lo rescata, lo protege, se interesa por él… y no le pide nada a cambio.

Sin duda alguna la lucha contra la idolatría que inició Abraham Abinu fue la revolución más importante en la historia del pensamiento humano. También Abraham destruyó ídolos y enseñó al mundo que HaShem, el único y verdadero Dios, no tiene imagen, ni forma, ni necesidades, ni rasgos humanos, ni semejanza alguna con los humanos, Aleluya.

Algo muy importante aunque tenía mucha oposición pudo demostrar la falsedad de la idolatría. Desenmascaró a sus líderes y construyó los fundamentos del pueblo judío. Pero el mayor descubrimiento de Abraham Abinu fue que HaShem nos quiere, como un padre quiere a sus hijos.

Bendito sea la Gloria de Dios, Santo, Santo, Santo es el Señor Dios Todopoderoso el que era, el que es y el que ha de venir.

Fuente consultada: judios