Saltar al contenido

¿Qué dice la Biblia sobre el Divorcio y recasamiento? ¿Es pecado volver a casarse?

¿Qué dice la Biblia del Divorcio y recasamiento_ ¿Es pecado volver a casarse_

Querido lector, antes de decirte que es el matrimonio primero queremos enseñarte que no es un matrimonio.

Por lo regular, cuando se habla de matrimonio en la sociedad de hoy, las personas tienden a pensar en criterios tales como:

1- La simple unión entre dos personas

2- Me caso con quién quiera (hasta con personas del mismo sexo)

3- Me separo cuando quiera y me voy con otro/a

Esto tres puntos son los que predominan en este tiempo, el desenfreno, las relaciones tóxicas, la ausencia de los principios bíblicos son las causas fundamentales que producen estos tres puntos anteriormente mencionados, pero que lamentablemente es la postura del hombre y no como Dios lo ha diseñado, por lo que es necesario considerar lo siguiente.

Dios instituye el matrimonio

Es bueno saber que según la sagrada escritura, Dios instituye el matrimonio a través de Adán y Eva, los primeros seres humanos. El cual es uno de las principales premisas para refutar el primer punto mencionado anteriormente.

Donde vemos que Dios crea al hombre y la mujer, sin la finalidad de que estos se separan y elijan otro. Y que lo hizo tal para cual, sin la necesidad de que sustituyera. Génesis 1-2.

Aclaramos que cada quién tiene la responsabilidad de casarse y elegir pareja para sí, pero el concepto bíblico recomendable para esto es buscar la dirección de Dios. Como fue el caso de Isaac, según  Génesis 24.

Matrimonio y Divorcio

Como ya hemos mencionado, el matrimonio fue instituido por Dios mismo. Lo cual significa la unión entre dos personas de sexo opuesto. Muchos sostienen sus ideales con sus preferencias, pero el objetivo de Dios al crear a los seres humanos es multiplicarse, lo cual esto es posible con un varón y una hembra. Génesis 1:26-27. Aquí queda manifiesta la contraposición del segundo punto.

Ahora bien, ¿Cuál ha sido la causa del divorcio?

Esto es un fenómeno que se ha dado a través de los tiempos, podríamos denominarlo con el siguiente concepto. “El divorcio es una pandemia “.

La falta de amor, de desconsideración, de compresión es causa del mismo pecado, a tal punto de llevar a los cónyuges no solo a separarse sino también a agredirse.

En el pueblo judío se estaba dando el caso del divorcio. Por lo cual los fariseos y escribas  les preguntaron por esto a Jesús. Mateo 19:1-12

Entonces vinieron a él los fariseos, tentándole y diciéndole: ¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa?

Notemos la pregunta que le hacen: ¿Por cualquier causa? Veamos cual es la causa que Cristo explica del divorcio.

Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo,

Y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne?

Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.

Cristo aquí les aclara como el mismo Dios lo había diseñado, ya que el matrimonio habla de unión y el divorcio de división, lo que indica que la respuesta de Cristo con respecto al divorcio no acertada.

El otro dilema es que para muchos esto solo aplica a lo que Dios unió, dando a entender que lo que Dios une no lo puede separar el hombre.  Debemos de aclarar lo siguiente:

Dios es soberano y poderoso y hace lo que él quiere, pero en término de mando y sujeción Dios no obliga a nadie y más si se trata de matrimonio, ya que es un acto que puede llevar a la salvación o condenación, depende de la elección que se haga. Dicho esto, debemos de entender que este verso no está diciendo que lo que Dios unió no lo separa nadie. ¡NO! No es eso.

Ya que hubieron cosas que Dios unión e hizo según su palabra que fue separado por una decisión incorrecta del hombre al pecar, etc.

Entonces, lo que este verso dice es que lo que Dios junta, notemos que habla de lo que Dios junta. Debemos dejarnos dirigir por Dios. No lo separe el hombre, esto es una advertencia y no una decisión involuntaria.

Ya que esa permanencia de un matrimonio no será separa siempre y cuando reinen los principios bíblicos. De lo contrario, es obvio que sufrirá ruptura.  

Veamos otro punto, según 1 Corintios 6:15, 16 dice:

15 ¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? De ningún modo.

16 ¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne.

Notemos que el Apóstol Pablo está diciendo que el que se une con una ramera es un cuerpo con ella, según el verso 16. Ya que como está escrito “Los dos serán una sola carne” pablo aquí está citando la misma biblia.

Lo sorprendente de esto es que no está diciendo claro que una persona que se casa con una ramera, para Dios es una sola carne. Esto está explícito.

No estamos diciendo que Dios te manda a eso, NO. Sino que al tomar la decisión de hacer eso, ya te está constituyendo en una sola carne con dicha persona. Lo que significa que cuenta como matrimonio. Sea por el civil y/o ceremonial. Por lo que lo recomendable es dejarnos dirigir por Dios en esto y que cuando nos juntemos con una persona que hayamos consentido en estar con ella, decir que lo que Dios juntó no lo separa el hombre.

Ojo: Dios no une a todo el mundo, ya que por lo general no se busca la dirección de Dios en este tipo de cosas, lo cual trae consecuencia funesta.

Le dijeron: ¿Por qué, pues, mandó Moisés dar carta de divorcio, y repudiarla?

Ya el divorcio era normal para los judíos, a tal punto de mencionar lo que moisés permitió. Notemos esta palabra: “Moisés permitió”, esto no es sinónimo a que mandó. Es decir, ya era un caso irremediable, el cual el que no toma en cuenta a Dios para casarse muchos menos lo tomará en cuenta para divorciarse.

Él les dijo: Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; más al principio no fue así.

Aquí Cristo le explica la causa del divorcio en tiempos de Moisés. “Por la dureza de vuestro corazón”. Esto habla de incredulidad. Ya que la dureza de corazón podría constituir un pecado, y que es obvio pensar que en esta condición el varón ni la hembra se respetaran, por lo que el modelo para un matrimonio se basa en Cristo y la Iglesia. Efesios 5:22-26.

También cabe mencionar con respecto a la dureza del corazón, que esto fue algo que Dios reprendió duramente en el tiempo de Moisés y también lo hace hoy, ya que la dureza de corazón nos hace apartarnos de Dios como lo hicieron ellos, a pesar de Dios rescatarlo. Por lo que cabe preguntar; ¿Si con Dios somos malos agradecidos, aún él amándonos incondicionalmente, cuanto más con nuestras parejas?

Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera.

Veamos la respuesta contundente de Cristo, “Yo os digo” esto denota la autoridad de Cristo sobre el tema. “Que cualquiera” esta parte es importante, ya que no excluye a nadie, ni tampoco este verso es exclusivo para alguien, sino que incluye a todos al decir: “Cualquiera… que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación…”

Esto es importante tomarlo en cuenta con mucho cuidado, ya que a menudo es malinterpretado. Cristo dice por causa de fornicación, lo que está haciendo un señalamiento a una práctica que se daba entre los judíos cuando se casaban.

Al momento de casarse, si el esposo encontraba que la hembra no era doncella, entonces podría repudiarla (dar carta de divorcio), todo se hacía decentemente, ya que hace mención de carta de divorcio. A esto se refiere con decir: “causa de fornicación”, si la esposa ya no era virgen y el esposo descubría esto. Esta es la única razón…

Pero lamentablemente hoy en día muchos se divorcian por cualquier causa. Pero gracias a Dios que la biblia nos da respuesta a esto.

Cristo también deja bien claro que de no ser así, si hay divorcio y el hombre se casa con otra adultera y si la mujer se casa con otro también adultera. Por lo cual es recomendable volver a juntarse y no divorciarse para no andar en adulterio, ya que a los adúlteros y los fornicarios lo juzgará Dios. Hebreos 13:4.

No sufras más

Todo lo que hemos dicho está diseñado para una mejor dirección en cuanto al matrimonio se refiere. Tampoco ignoramos las anomalías que suceden dentro de muchos matrimonios: Violencia intrafamiliar, feminicidio, abusos, etc.

Muchas parejas han llegado a un extremo que parece ser irremediable,  pero queremos decirte que Dios tiene el control de tu matrimonio.

No debemos de separarnos por cualquier causa, como ya hemos abordado. Pero muchas mujeres han sido amenazadas de muertes y hasta han sido víctima de esto. Es obvio que no es recomendable que corra ese riesgo. Necesitas buscar ayuda, no te quedes callado. Busca solución, Ora a Dios. Si estás siendo maltratado no sufras más.

Cuida a tus hijos y sobretodo no saques a Dios de la ecuación. Recuerda que un matrimonio dirigido por Dios es una amenaza para el enemigo, por eso quiere destruir tu familia.

Oración por tu matrimonio

Padre nuestro, en este momento oramos por todo los matrimonios que están siendo atacados por diversos factores. Que sea tú blindándolo con tu protección y los principios de tu Palabra. Perdona a todo aquel que ha fallado en su rol de esposa y de esposa. Dirige según tu santa Palabra y que tu Espíritu sea  trayendo Paz. Reprende toda obra de la tiniebla en contra de la familia, en el nombre de Jesús, Amén.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad