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El empleo en Suecia por el que pagarán más de US$2.300 por hacer nada

Más de US$2.300 al mes, empleo a tiempo completo, contrato indefinido, aumento salarial anual, beneficios sociales, vacaciones y hasta pensión…

Y todo por hacer nada. O mejor, por hacer lo que se te venga en gana.

Parecería el sueño laboral de todo ser humano, pero los artistas suecos Simon Goldin y Jakob Senneby persiguen hacerlo realidad con apadrinamiento de la Agencia de Arte Pública y la Administración de Transporte del país nórdico.

Es la descripción de un proyecto artístico llamado Eternal Employment (Empleo Eterno), para que el que sus ideadores ya conservan un fondo inicial de unos US$750.000.

Y muchos serán los llamados, pero pocos los elegidos: un solo candidato será el afortunado, aunque según sus creadores, no hace falta ninguna competencia o cualificación especial para obtener el empleo.

La convocatoria ya fue realizada y es apta para ciudadanos de todo el mundo, aunque no se recibirán aplicaciones hasta 2025 y el puesto no se estra vigente formalmente hasta un año después.

Será en esas fechas, cuando entrará en funcionamiento la nueva estación de tren de Korsvägen, en Gotemburgo, que será “el lugar de trabajo” del empleado seleccionado.

En realidad, no hará falta que esté todo el día allí: tendrá como único requisito presentarse cada mañana y ponchar en un reloj que accionará un conjunto de luces fluorescentes.

Al final del día, deberá regresar para “marcar su salida” y apagar las luces.

En el resto del día, puede hacer lo que le plazca.

“El puesto no tiene deberes ni responsabilidades, además del hecho de que el trabajo debe llevarse a cabo en Korsvägen. Lo que el empleado elija hacer constituye el trabajo“, apunta la convocatoria.

Eso sí, no le es posible tener otro empleo remunerado mientras ocupe el puesto, que puede ser vitalicio… o hasta que el trabajador renuncie.

Según expusieron Goldin y Senneby a Atlas Obscura, primer medio en publicar la noticia, se creó una fundación para organizar el empleo, que devendrá un “empleador con igualdad de oportunidades”.

¿De dónde viene el dinero para el trabajo?

Goldin y Senneby fueron los ganadores de un concurso lanzado a inicios de 2017 por la Agencia de Arte Pública y la Administración de Transporte de Suecia para artistas interesados en contribuir al diseño de la nueva estación de Korsvägen.

A ambos artistas, se les ocurrió una idea que iba más allá de los murales y esculturas que ilustran la mayoría de las terminales de trenes del mundo.

Fue así como sugirieron crear una cabina en la estación con un reloj que enlazado a unas luces y pagar con el dinero del premio a un trabajador para que acudiera cada día, aunque no tuviera absolutamente nada que hacer.

Se ganaron 7 millones de coronas suecas, el equivalente aproximado de US$750.000 por la idea y el proyecto ya está en proceso de ejecución.

De momento, los autores crearon una fundación, para obstaculizar que el dinero sea sometido a impuestos, y luego invertirlo en el mercado.

De esa forma, esperan que las ganancias se acumulen y estiman que el dinero entonces alcance para unos 120 años d epago del atrayente empleo.

¿De qué va realmente esta obra?

Goldin y Senneby son conocidos por elaborar arte con un alto trasfondo político y esta obra no parece ser diferente.

Así, Eternal Employment busca ser un experimento social que experimentará a qué puede llevar a un ser humano un empleo sin sentido que, más allá de sus atractivos, pueda con el tiempo ser razón de apatía, rutina, indolencia y aburrimiento.

Pero el programa abarca también una declaración política bastante seria. “Ante la automatización masiva y la inteligencia artificial, la amenaza/promesa inminente es que todos seremos superfluos productivamente“, escribieron en su propuesta.

Y es que, en los ideales de los autores, de seguir las cosas como se proyectan, en algunos años, “de alguna manera, todos estaremos empleados en Korsvägen”.

¿Cómo ha sido la recepción?

En el anuncio del premio en octubre pasado, el jurado resaltó el humor y la idea innovadora, presentada por los creadores y la describieron como una expresión artística de gran calidad”.

Pero esa no fue la reacción de la mayoría. Varios políticos la tildaron de una “burla” a los “logros trascendentales del estado de bienestar” de Suecia o de “gastar el dinero de los contribuyentes para elaborar un regreso nostálgico a ese mismo estado de bienestar”, según escribió en un resumen de las reseñas Brian Kuan Wood, miembro de la junta de la fundación Eternal Employment.

Mientras, Lars Hjälmered, del Partido Moderado de Gotemburgo, consideró la obra de arte como una “estupidez”.

Goldin y Senneby aseguran que no son desentendidos a esas críticas. La verdad es que reconocen que darle un salario a alguien para que asista dos veces sencillamente absurdo. Pero esa, aseguran, esa es precisamente la idea.