En tu colchón pueden haber millones de ácaros. Mira como eliminarlos.

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¿Eres una de esas personas que, al levantarse por la mañana, arregla la cama antes de cepillarse los dientes? Si es así, su colchón puede está repleto de ácaros y usted los está alimentando.

Los ácaros del polvo miden entre 0,2 y 0,5 mm, no pueden verse a simple vista y pertenecen a la subclase de los ácaros(dentro de la clase de los arácnidos), que habitan en casi todos los lugares del mundo, prefiriendo las zonas de clima templado y humedad relativa alta. Las especies más comunes son Dermatophagoide farinaeDermatophagoides pteronyssinus y Euroglyphus maynei. ​ Uno de sus hábitats es el polvo del interior de las casas.

Los colchones son el ambiente ideal para los ácaros del polvo. Estos insectos microscópicos se desarrollan en ambientes con temperaturas superiores a 20 ° C y tienen una humedad relativa de 60-80%. Estas son las condiciones que por lo regular se encuentran en el hogar, especialmente en los colchones y almohadas que usamos a diario.

Estos organismos se alimentan de la piel muerta del organismo, así como del sudor, y su tasa de reproducción es muy alta. En un gramo de polvo, hasta 2500 ácaros pueden vivir, por lo tanto, en un colchón doble, podría haber hasta dos millones de ácaros.

Los ácaros del polvo no muerden ni contagian enfermedades, serían calificados como inofensivos si no causaran en las personas alérgicas síntomas severos. Estos producen alergias que atacan fundamentalmente el sistema respiratorio, aunque también pueden causar irritaciones de la piel y afecciones oculares.

Las deposiciones de estos ácaros y diversas partes de su cuerpo contienen las partículas que al volatilizarse y tomar contacto con la mucosa (revestimiento interno) nasal o bronquial producirán en éstas una inflamación que derivará en rinitis alérgica y/o en asma bronquial. A diferencia de los pólenes, su estacionalidad es menos notoria y se los encuentra presentes todo el año, sobre todo en zonas húmedas como la costa donde su concentración (salvo excepciones)es mucho mayor que en lugares del interior donde el clima es más seco. A pesar de esta diferencia entre la costa y las zonas más secas, en Chile es también frecuente registrarlos en ciudades de interior si las casas son húmedas o existen en ellas condiciones que favorezcan su crecimiento como son alfombras, peluches, libros, plantas de interior, etc.

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