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5 hábitos de pobreza que enseñas a tus hijos sin darte cuenta

5 hábitos de pobreza que enseñas a tus hijos sin darte cuenta

Alguien dijo una vez, que lo que se hereda no son las enfermedades, en sí mismas, sino los hábitos que las producen. Pues resulta igual, con la pobreza.

La educación verdaderamente esencial inicia en el hogar, hemos recibido de nuestros padres, los valores que ahora albergamos.

En la escuela se nos enseña sobre materias, cursos, arte, educación física, religión, pero desafortunadamente, no nos equipan para enfrentar la vida, esa, que no resulta ser ni una pizca como la imaginábamos de niños. La educación financiera es importante y vital, con ella aprendemos a manejar nuestros presupuestos y generar las condiciones para el desarrollo económico de nuestras vidas, mediante la creación de activos, ahorros, inversiones.

Cuando no tenemos agentes de transmisión de una correcta educación financiera, o peor aún, nos transmiten hábitos negativos sobre el manejo del dinero, nuestro futuro se empaña y disminuyen las posibilidades de superación.

A continuación, les daré 5 hábitos de pobreza que posiblemente nuestros padres nos enseñaron:

#1. El mal hábito de gastar innecesariamente.

Muchos padres ceden ante las interminables solicitudes de sus hijos de comprarles determinados productos, tales como: un teléfono móvil, un video juego, el juguete novedoso (y caro).
Pero no solo para los hijos, ellos también adquieren elefantes blancos tales como: televisores de 50 pulgadas ultra full definición, la última versión del IPHONE, etc. ¿Y qué hay del ahorro? ¿O la inversión? Pero como si fuera poco, estas compras se financian con tarjetas de crédito a 24 o 36 cuotas, con lo cual, lo que los condena a ciclo inagotable de endeudamiento, atrapándolos en la pobreza y por consecuencia sus hijos crecen creyendo que esta es la forma correcta de actuar.

#2. El mal hábito de ver televisión muchas horas.

Pasar horas interminables, tras la pantalla de un televisor, es un hábito muy perjudicial, ellos creerán que es la forma normal de hacer las cosas.

Este mal hábito te enclaustra en la pobreza y no te colabora en el desarrollo personal, ni profesional.

Si sus cerebros se emparchan con esa información, estarás criando hijos mediocres y temerosos.

#3. El mal hábito de jugar la lotería.

Los padres que con regularidad e insistencia, juegan la lotería o asisten a casinos y tragamonedas contando con un golpe de suerte para cambiar su “futuro” o convertirse en millonarios, estarán criando hijos conformistas que dejarán su futuro al azar.

En cambio, procuremos enseñarles el concepto de perseverancia, para conseguir nuestras metas a base de trabajo y esfuerzo hasta conseguir el éxito.

#4. El mal hábito de no tener sueños, metas y objetivos.

Si de la misma forma en que despertamos, nos acostáramos, entonces ¿qué objetivo tendría la vida? Los padres que no persiguen sueños, metas y objetivos llevarán una vida sin dirección, sin aspiraciones, sin sacrificios, eso mismo captarán nuestros hijos.

Oriénteles sobre tener una visión de la vida, que desean ser o en que desean convertirse, desde ahí pueden surgir las metas que se plasmen para lograr sus sueños.

#5. El mal hábito de quejarse de todo.

Si las frases “Siempre me va mal”, “Yo no puedo hacer esto”, “La vida ha sido injusta conmigo”, “¡Señor ayúdame, no puedo más!”, son muy común en tu vocabulario, le sugiero que los vaya cambiando cuanto antes.

El emisión constante de palabras toxicas, estará creando un patrón muy perjudicial en la mentalidad de su hijo.