Saltar al contenido

¡Israel creó una vacuna contra el Alzheimer ¡

Israel creó una vacuna contra el Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer, que perjudica a unas 47 millones de personas, aproximadamente, en todo el mundo, sigue siendo un desorden cerebral sin cura y fatal. Pero ahora, un equipo de investigación presidido por el Prof. Eitan Okun proporciona al organismo el mecanismo para atacar el amontonamiento y aglomeración de proteína amiloidea beta en el cerebro, uno de los signos característicos de la enfermedad.

Tras sus experimentos en ratones, en el Laboratorio de Investigación de Alzheimer de la Universidad Bar-Ilan, Okun y su equipo darán inicio a ensayos clínicos en personas, propensas genéticamente hacia el Alzheimer y otras con síndrome de Down con riesgo de desarrollar la enfermedad a los 50 años o menos.

“Estas pruebas determinarán si la vacuna realmente funciona en humanos”, anuncia Okun.

Además de su vacuna potencialmente innovadora, Okun está realizando investigaciones para encontrar nuevas formas de diagnosticar el Alzheimer de manera más concisa, utilizando tecnologías avanzadas de MRI para revelar los signos iníciales, como los grupos de proteínas amiloideas en el cerebro.

“Nuestro equipo de investigación busca construir una proteína que pueda ingresar al torrente sanguíneo, atravesar la barrera hematoencefálica, unirse a los amiloides y luego ser visible en una resonancia magnética”.

Okunpropone que una combinación de ejercicio y estimulación ambiental pudiera ayudar al cerebro a eludir la enfermedad, incrementando y fortaleciendo las conexiones de las espinas dendríticas que moderan nuestra capacidad para generar recuerdos.

“En nuestro laboratorio utilizamos técnicas multidisciplinarias para perseguir dos objetivos: identificar los mecanismos neuronales asociados con el deterioro cognitivo leve y, al mismo tiempo, buscar indicadores que permitan a los médicos identificar a los pacientes en riesgo, para que puedan recibir el tratamiento preventivo de la demencia antes de que sea demasiado tarde”, explica Okun.

“Actualmente no hay cura para las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson, y la ciencia médica sólo puede identificar esas afecciones de manera conductual, a través de los síntomas que indican que el tejido cerebral ya ha sido destruido. Nuestro desafío es encontrar las pistas en el campo de la biología molecular y la bioquímica del cerebro que indiquen que hay un problema, y también nos proporcione posibles objetivos de intervención temprana”.

A pesar de que ha estado involucrado en el estudio del cerebro durante muchos años, Okun logra una perspectiva personal sobre la eminecia de la investigación, cuando su padre fue diagnosticado con demencia a los 60 años.

“Cuando los cambios en su capacidad motriz y su función cognitiva se hicieron evidentes, los tejidos del cerebro ya se habían perdido. Tengo la esperanza de que, al obtener una comprensión más completa de lo que sucede con nuestros cerebros a medida que envejecemos, podremos ayudar a más personas a vivir una vida más plena y más saludable”.

Gloria a Dios por este invento, quizas para muchos fuera imposible la vacuna contra el Alzheimer, y como en otras ocaciones Israel siempre mostrando su gran capacidad en el area de la ciencia.