Lucas 22 : 42

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“diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa. Pero no se haga mi voluntad, sino la tuya”

Dios, el juez del universo, sabía que el hombre estaba perdido y la única solución legal que El tenía para salvar a la humanidad es que alguien más valioso pagará por ella.

Jesús sabía que era la voluntad del Padre que Él se hiciera una ofrenda por los pecados del mundo. Sin embargo, a raíz de su relación única con Dios, Jesús estaba rogando a Dios que cumpliera su deseo de algún otro modo, pero, al mismo tiempo ratificó su compromiso de hacer la voluntad de su Padre y no la suya. Cuando un ser humano, no escoge a Cristo, se está perdiendo de la única salida que tenía en el universo para tener vida eterna con el padre.

Por eso Jesús cuando inició su oración  por la voluntad del Padre, Él ya conocía al cierre de su oración, ya que Jesús era y es lo más valioso que existe y la voluntad de Dios no podría llevarse a cabo de otra forma.

No dejes que el engaño se apodere de quienes te rodean, no hay otro camino, no hay otro nombre dado a los hombres en que puedan ser salvos.