Lucas 8 : 11

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“La parábola es ésta:. La semilla es la palabra de Dios”

Es a través de la lectura de la Palabra y de la iluminación del Espíritu Santo que Cristo en su plenitud es conocido. ¡Qué privilegio es hoy en día tener la Palabra de Dios en nuestro propio idioma. Hoy en día podemos leer y comprender los escritos de los apóstoles para nosotros, debemos aprovechar este maravillosa ventaja.

La pieza de la armadura conocida como la “espada del Espíritu” es la única pieza de la armadura que tiene el poder de cortar, herir y lastimar a nuestro enemigo, el diablo, y se refiere a la Palabra de Dios puesta en nuestra boca, no es la Biblia que esta en su mesa de café que hace que el enemigo huya, pero es la Palabra de Dios germinada en su corazón activada por el poder del Espíritu Santo, hablada con su boca en una situación apropiada la que hace al enemigo huir.

Es similar a lo que Jesús dijo en (Juan 6:63), “… las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida” La Palabra por sí sola no nos hará libres. Es la Palabra que conocemos y hablada la que nos librará (Juan 8:32).

¿Por qué la Palabra es tan eficaz? porque es la Palabra de Dios. Tiene autoridad en ella. La Palabra de Dios sustituye toda la autoridad de la iglesia, de la razón, del intelecto, y de Satanás.

Es el Espíritu Santo, que ejecuta esta palabra cuando es hablada en fe. Al hablar usted la Palabra de Dios en fe trae al Espíritu Santo a la acción. En (Lucas 4), cuando Jesús fue tentado por el diablo durante cuarenta días, fue la Palabra de Dios la que Jesús usó para derrocar al enemigo en el momento de su tentación. Jesús constantemente enfrento sus tentaciones citando la Palabra de Dios. Él declaro en repetidas ocasiones la frase: “Está escrito.”

Del mismo modo, el soldado Cristiano debe fundamentarse en la unica y verdadera Palabra poniéndola en su corazón, y hablándola con su boca para que el Espíritu Santo pueda darla a luz para lograr una victoria completa y plena.