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Mujer sanada de esclerosis múltiple: “En la oscuridad podemos ver la luz de Dios”

Una mujer que padecía tumor cerebral y esclerosis múltiple fue sanada después de las plegarias de la Iglesia. Ella asegura que la sanación no depende sólo de los médicos, sino esencialmente de Dios, que es soberano sobre todas las cosas.

La esclerosis múltiple es una enfermedad que lacera al sistema inmunológico, perjudicando la cubierta guardaespaldas de los nervios. Según la medicina moderna, se trata de una enfermedad que no tiene cura, pudiendo ser controlada por vía de medicamentos.

Margo Car, diagnosticada con esta mortal enfermedad y con un tumor cerebral en febrero de 2013, tuvo que someterse a un tratamiento complicado que le permita una cirugía para erradicar el tumor, pero antes se tenía que controlar los síntomas de la esclerosis, porque afectaban la respuesta de su cerebro al resultado de la cirugía.

Es consciente de ello, la comunidad cristiana de la iglesia Life360, de la que Margo es miembro, empezó hacer una campaña de oración por la sanidad de su hermana en Cristo. En consecuencia, en un año todos los síntomas de la esclerosis se esfumaron.

El Señor invirtió poderosamente su diagnóstico“, dijo el pastor Dalton A. Avery. En marzo de 2014 Margo fue intervenida quirúrgicamente para erradicar el tumor. A pesar de algunas consecuencias, ella regresó a su vida normal en pocas semanas.

Los obstaculos que Margo enfrentó también aparecieron en la vida de su hija, Jessica, en enero de 2018, tras presentar síntomas del Síndrome de Guillain-Barré, una enfermedad progresiva que sacude al sistema nervioso, causando parálisis.

Sin embargo, nada de esto pudo impedir que Margo permaneciera firme en su fe cristiana. “Todavía estoy aprendiendo con todo eso, filtrando todo lo que sucede en mi vida y confiando en la bondad de Dios“, dijo, según informaciones de AG News.

Margo explica que incluso en las situaciones en que el Señor parece no responder, el cristiano debe tener paciencia y saber que Él está en el control. “Incluso cuando Dios no está hablando, cuando no veo nada pasando por el exterior, busco tener total confianza de que Él está trabajando”, dijo ella.

Ahora Margo sabe que las dificultades también ayudan para la maduración de la fe y la prueba de ello es que ella decidió regresar su vida al Reino de Dios, empezando un trabajo misionero a tiempo completo en la organización Live Dead.

“Hoy percibo que estas fases coexisten. Incluso en la oscuridad, podemos ver la luz de Dios“, destaca