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El poder de la oración de Madrugada

El poder de la oración de Madrugada

Es un buen momento para escuchar atentamente la palabra de Dios, cuando el profeta Isaìas nos habla diciendo: “Con mi alma te he deseado en la noche, y en tanto que me dure el espíritu dentro de mí, madrugaré a buscarte; porque luego que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia”.

Isaías 26:9

Las sagradas Escrituras nos enseñan el camino al Padre; así anhela Dios que obremos, que toda nuestra alma desee Su presencia en la noche cuando él nos levanta para estar en Intimidad, seamos abedientes. La biblia no nos dice una hora especifica en la que hay que orar, pero si nos da ejemplos de hombres que oran en todo tiempo, de día, de noche, de madrugada, buscando su presencia.

Que cada momento de oración dejemos la religiosidad y las reglas, sin controlar la duración de la oración, solo dejándonos guiar por Su Espíritu, haciendo vigilias, solo para Él y en la quietud de la madrugada, no habrá interrupciones, ni ruido, ni estrés, ni ocupaciones.

Solamente tengamos voluntad para levantarnos y hablar con él en lo secreto.

Dios, Dios mío eres tú;
De madrugada te buscaré;
Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela,
En tierra seca y árida donde no hay aguas,

Para ver tu poder y tu gloria,
Así como te he mirado en el santuario.

Porque mejor es tu misericordia que la vida;
Mis labios te alabarán.

Así te bendeciré en mi vida;
En tu nombre alzaré mis manos.

Como de meollo y de grosura será saciada mi alma,
Y con labios de júbilo te alabará mi boca,

Cuando me acuerde de ti en mi lecho,
Cuando medite en ti en las vigilias de la noche.

Porque has sido mi socorro,
Y así en la sombra de tus alas me regocijaré.

Está mi alma apegada a ti;
Tu diestra me ha sostenido.

Salmo 63:1-8

Debes recordar cada día de darle las gracias a Dios, por tu vida, por su misericordia y salvación, por su oportuno socorro, por su fidelidad y paciencia para con nosotros, alabando su nombre y glorificandolo con tu mente, alma y Espíritu. Gloria a Dios por los siglos de los siglos!