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Aprende a tener fe

Si deseas conocer todo lo relacionado a la fe llegaste a tu sitio web ideal, donde responderemos las mayoria de las preguntas que te haces diariamente acerca de tu fe en Dios. Si eres hijo de Dios y quires aumentar tu fe, esta es tu web.

Te mostraré todo sobre la fe en Dios, sermones, versículos biblicos y milagros que te ayudaran a alimentar tu fe para que se aumente.

¿Por qué pido con fe y no recibo?

 La fe ha sido definida por muchas religiones alrededor del mundo de maneras diferentes. En algunos casos se presenta la fe como optimismo, el deseo de ver las cosas desde un aspecto favorable o incluso como una creencia irracional, sin sustento firme.

De hecho, para algunos hoy en día, tener fe en Dios es sinónimo de personas ignorantes. Para entender mejor este tema es necesario hacer algunos cuestionamientos:

¿Qué dice la biblia sobre la fe?

La Biblia afirma en Hebreos 11:6(a) “Sin fe es imposible agradar a Dios”, por ello, debemos entender que significa la fe.

La definición más precisa está en Hebreos 11:1 “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”, la cual enfatiza que la fe no es una creencia a ciegas, es una certeza, algo innegable e indudable.

También es la convicción, lo que implica seguridad, conocimiento claro y seguro de algo. Un ejemplo claro lo podemos ver a través del aire, no lo vemos, no lo podemos tocar, pero su presencia y sus manifestaciones muestran su existencia.

Las Escrituras nos revelan que la fe es soportada, no por pruebas, sino por evidencias, que permiten estar seguros de que Dios existe aun cuando no lo vemos.

La palabra griega Pístis significa fe, confianza y fidelidad, lo que implica que la fe o confianza debe ir de la mano de la fidelidad, no debo afirmar que tengo fe en Dios, si voluntariamente soy infiel a su Palabra.

Por ello, en el caso de Abraham podemos decir que su fe se perfeccionó gracias a las obras (Santiago 2:22), es decir, su fe se perfeccionó porque creyó en las promesas que Dios le había hecho y fue fiel a su mandato. La verdadera fe lleva implícita la acción, lo que manifiesta en quien he creído.

¿Qué relación hay entre la fe y oración?

La oración y la fe están íntimamente relacionadas, de tal modo que Santiago las une en una sola frase “la oración de fe salvará al enfermo” (Santiago 5:15).

Entonces ¿Cómo hacemos para que nuestra oración esté acompañada de una fe poderosa? Helmut Haubeil dice “¿Anhela usted tener una fe más completa y satisfactoria? Quien pase poco o ningún tiempo a solas con Dios o quien solo lea y ore superficialmente, solamente recibirá fuerzas proporcionales al tiempo que dedique” (Para Un Reavivamiento Personal. Pág. 55).

Es por ello, que a mayor comunión con Dios, mayor fe tendrá la persona. Lo que implica que cuanto más nos llenemos de su palabra y nos mantengamos en su presencia mayor convicción y certeza espiritual tendremos.

¿Por qué algunos creyentes que afirman tener una fe genuina no reciben lo que piden?

Al leer la frase pedid y se os dará (Mateo 7:7 (a)) podemos pensar que todo lo que pido al Padre en nombre de Jesús, lo voy a obtener, tal como lo menciona Juan 14:14.

Sin embargo, olvidamos que en ocasiones en la oración podemos encontrar algunas barreras que impiden que sea eficaz. Es tan importante este asunto que Santiago afirma “La oración eficaz del justo puede mucho” (Santiago 5:16 (d)), no es cualquier oración, es la oración eficaz.

Esto implica que también existen oraciones incorrectas, que no son agradables ante los ojos de Dios y podemos encontrar algunos ejemplos de ellas en: Isaías 1:15, Jeremías 7:16, Lucas 18:11.

A continuación, veremos las pautas básicas para tener una oración eficaz:

1-Arrepentirse: Sabemos que el pecado nos ha separado de Dios de tal manera que la comunicación se ha roto (Isaías 59:2). Por ende, el primer y más importante requisito para tener una buena comunicación con Dios es arrepentirnos de nuestros pecados, en 2 Crónicas 7:14 dice “Si se Humillare…, y oraren…, y se convierten de sus malos caminos entonces yo oiré…”, no podemos estar pecando voluntariamente, o estar en rebelión directa con Dios y esperar que nuestra oración sea de olor fragante, debemos arrepentirnos.

2. Perdonar: La única forma de recibir el perdón de Dios en nuestras oraciones, es que nuestro corazón no este contaminado con el rencor. Por tal motivo, en Mateo 6:14-15 Jesús dijo: “Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas os perdonará también vuestro Padre celestial, más si no perdonáis… tampoco vuestro padre os perdonará”.

3. Según su voluntad: En 1 Juan 5:14 (b) el apóstol dice “Si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad él nos oye”. Por ejemplo cuando hacemos una petición con maldad, para perjudicar a otro, esta petición está en oposición a la voluntad de Dios, que según Romanos 12: 2(c) su voluntad es buena agradable y perfecta. Entonces nuestras oraciones deben ir alineadas a buscar el bien común.

4. Sin egoísmo: Curiosamente muchas de nuestras oraciones son egoístas. Por ejemplo, pedimos un vehículo para pasear y disfrutar ociosamente. Ante tal petición Dios responde en Santiago 4:3 “Pedid, y no recibís, porque pides mal, para gastar en vuestros deleites”.

Cuan diferente sería poder decir: “Señor dame un vehículo para poder hacer las labores del día a día y también ayudar a aquellos quienes lo necesiten”. Una oración así no está llena de egoísmo y placeres infantiles, refiere a una necesidad.

Esto no implica que Dios no quiere que disfrutemos o tengamos momentos de distracciones, sino que no sea el único propósito, que en todos los aspectos de nuestra vida podamos ser útiles a otros.

5. Con fe: En Santiago 1:6(a) se nos da una clave muy importante “pero pida con fe, no dudando nada”. Para Dios es muy desagradable que cuando al terminar de orar pensemos que él no nos está escuchando o que nos va a dejar solos en nuestros problemas o que sencillamente, no suplirá lo que necesitamos. Por eso debemos orar con la certeza y la convicción de que el Padre esta de nuestro lado.

Las Escrituras nos muestran que la fe es la firme confianza en Dios, que nos ayuda a vivir de acuerdo con sus principios, y que aumenta o disminuye proporcionalmente al tiempo que dediquemos a la lectura de su palabra, a la oración o testificando de Él.

En cuanto a la forma correcta para recibir las peticiones que hacemos, debemos involucrar los aspectos que permiten tener una oración eficaz, presentarnos con un corazón arrepentido, perdonar a quien nos han hecho daño, pedir conforme a la voluntad de Dios, sin egoísmos y con fe, confiando plenamente en que a quien le hablamos es fiel, justo, amoroso y está dispuesto a socorrernos en momentos difíciles.